Conoce tus derechos

Introducción y la historia de Vandy Beth

Obtener y mantener un empleo normal es algo que está fuera del alcance de muchas personas transexuales, transgénero y que no se rigen por estereotipos de género. En algunos casos un empleo fijo tampoco es lo mejor: ya sea que se les acuse de usar el baño “equivocado”, se les acose por no adaptarse a un estereotipo de género en particular, o que sean los únicos a quienes se les niegue el cuidado de salud necesario, los empleados trans a menudo tienen que soportar un trato humillante y políticas injustas todos los días de la semana.

Lee nuestra sección en español de preguntas y respuestas sobre derechos de las personas trans en el empleo.

Para las personas trans el empleo es una de las áreas donde encuentran más desafíos en el plano jurídico, y que son más difíciles en lo personal. El empleo, no obstante, es esencial; muchas personas se definen a partir de su empleo, en el cual invierten mucho de su tiempo. Tampoco pueden sobrevivir o encontrar seguro médico si no tienen empleo. En una encuesta a personas trans realizada en 2011, el 90% de las personas encuestadas afirmó que había sido víctima de maltrato o discriminación, y el 26% afirmó que había perdido su empleo debido a su identidad o expresión de género.

Ser despedido puede ser la gota que derrama el vaso para alguien que ya tiene problemas con situaciones tensas o abusos desvergonzados en el lugar de empleo. Los encuestados trans que habían perdido su empleo debido a prejuicios contra ellos tenían cuatro veces más probabilidades de encontrarse sin hogar que los que no perdieron su empleo; el 70% tenía más probabilidades de tener problemas de adicción al alcohol o a las drogas, y el 50% tenía más probabilidades de ser encarcelados.

Algunos legisladores federales y defensores de causas LGBTT han trabajado por más de 15 años para que se apruebe la ley contra la discriminación en el empleo (Employment Non-Discrimination Act, ENDA por sus siglas en inglés) que prohibiría la discriminación contra las personas LGBTT a escala nacional. Por mientras, se ha logrado cierto éxito al usar la ley federal contra la discriminación sexual y las leyes estatales sobre discapacidades, para disputar casos de discriminación en los tribunales. Ciertos estados y ciudades también avanzan al crear nuevos reglamentos.

La trayectoria de la industria privada es mixta. Cerca del 45% de las empresas citadas por la revista Fortune 100 cuenta con políticas anti-discriminatorias e incluyentes para las personas trans. Pero muchas otras apenas se han movilizado para eliminar la discriminación en sus políticas de seguro médico. Esto se debe en parte a la revisión del Índice de Igualdad Corporativa por la organización Human Rights Campaign. En el caso Esquivel v. Oregón, Lambda Legal argumentó con éxito que negarle la atención médica necesaria a un empleado estatal trans es equivalente a discriminación en el empleo. Lee nuestra sección en español de preguntas y respuestas sobre la cobertura para el cuidado de salud relacionado con la transición de sexo

Lo que resultaría particularmente significativo en este momento sería que los empleadores, junto al gobierno federal y estatal, fueran explícitos acerca de la protección de sus empleados trans, ya sea aclarando que las protecciones que ya existen en cuanto al sexo incluyen la identidad de género, o admitiéndola como una categoría por separado.

Mientras esto no suceda, casos de discriminación muy obvios y extremos como el de Vandy Beth Glenn (solo en inglés), una empleada de la Asamblea Estatal de Georgia que trató de hacer la transición en su empleo y fue despedida, a pesar de sus muchos años de servicio (véase la sección “Mi historia” más abajo), seguirán requiriendo de mucho sudor, lágrimas, tiempo y dinero para hacerles frente. Además, muchos empleadores con buenas intenciones seguirán siendo ignorantes sobre la protección que la ley ofrece a sus empleados trans.

MI HISTORIA: UN MOMENTO DE DESESPERACIÓN SE CONVIERTE EN UNO DE TRIUNFO
Vandy Beth Glenn

“Fui despedida de mi empleo como editora para la Asamblea General de Georgia cuando le dije a mi jefe que planeaba hacer la transición. Me dijo que eso se vería como algo ‘inmoral’ y que no podía ‘ocurrir de una forma apropiada’ en nuestro lugar de empleo. A diario recordaba ese momento. Volvía sobre la rabia, la humillación y la desesperanza que sentí.

En agosto de 2010, un tribunal de primera instancia ordenó que fuera reincorporada a mi trabajo. Mientras el caso era apelado ante el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito, yo recibía mi sueldo completo y beneficios. Mi solicitud fue escuchada en diciembre de 2011 y cinco días después recibimos el fallo positivo. El Tribunal de Apelaciones mantuvo la decisión del primer tribunal y confirmó (solo en inglés) que la Asamblea General de Georgia había discriminado en mi contra. ¡Ahora he regresado al trabajo!

Quisiera poder prometer que todos los casos similares van a tener un desenlace parecido. Sin embargo, mientras más personas puedan asumir y afirmar sus identidades, mejor será para todos nosotros”.

Para obtener más información: Comunícate con Lambda Legal al 212-809-8585, 120 Wall Street, 19th Floor, New York, NY 10005-3919. Si has sido víctima de discriminación o acoso llama a nuestra línea de ayuda gratuita al 866-542-8336 o visita www.lambdalegal.org/es/linea-de-ayuda.