Una mujer transgénero encarcelada con hombres y la demanda de Lambda Legal

Browse By

Buscar en el blog

23 de Agosto, 2016
Comentarios
Jessica Hicklin

Lambda Legal acaba de radicar una demanda ayer a nombre de Jessica Hicklin, una mujer transgénero de 37 años se encuentra encarcelada en instalaciones para hombres. Jessica está en el Centro Correccional de Potosí en el pueblo de Mineral Point, Misuri.

El caso desafía una política que prohíbe terapia hormonal para personas encarceladas si no estaban recibiendo dicha terapia antes de entrar a la cárcel. Esta es la política del Departamento de Correcciones de Misuri (MDOC, por sus siglas en inglés).

Estándares de tratamiento

Múltiples expertos tanto médicos como de salud mental han confirmado un diagnóstico de disforia de género para Jessica y han recomendado seguir los estándares de tratamiento, como terapia hormonal, acceso a artículos que afirmen su género y eliminación de vellos. Sin embargo, los funcionarios de Correcciones continúan negándole a Jessica las intervenciones médicas que necesita.

Jessica ha agotado todo proceso de querellas establecido por Correcciones en su búsqueda por un cuidado de salud apropiado.

“La política del Departamento de Correcciones de Misuri es dañina y arbitraria, y específicamente se enfoca en tratamiento discriminatorio contra personas transgénero”, indicó Demoya Gordon, abogada de Lambda Legal. “Esta política, al igual que políticas semejantes en sistemas correccionales por todo el país, ignoran los estándares médicos del momento. Esto es cruel, inusual, y es luchamos para cambiar esto para Jessica y para otras personas”.

“Esta prisión personal es más cruel, y si no hay un cambio en las reglas, no estoy segura que sobreviviré”.
—  Jessica Hicklin

“Sin el cuidado de salud adecuado siento como si me sentenciaran de nuevo cada día, encerrada en una prisión dentro de una prisión –mi cuerpo”, expresó Jessica cuando se radicó la demanda. “Esta prisión personal es más cruel, y si no hay un cambio en las reglas, no estoy segura que sobreviviré”.

A los 16 años

Jessica, quien ha estado en la cárcel por 21 años, fue condenada cuando solo tenía 16 años por asesinato en primer grado y acción criminal armada. Fue sentenciada de por vida sin posibilidad de libertad condicional, más cien años adicionales.

Porque fue sentenciada de por vida cuando era una menor, su sentencia será revisada según decisiones recientes del Tribunal Supremo, en las que se determinó que este tipo de sentencia es inconstitucional.

Jessica ha hecho uso productivo y positivo de su tiempo en prisión. Participa de actividades relacionadas a la justicia, facilita clases sobre el impacto del crimen en las víctimas y es voluntaria en un programa de rescate para perros llamado Puppies for Parole, en el cual trabaja con perros para que sean adoptados en vez de recibir la eutanasia.

Conoce tus derechos: recursos legales en español para personas transexuales y transgénero, y sus defensores.